El acto de creer es algo hermoso, porque estamos poniendo en evidencia las capacidades humanas y extraordinarias que poseemos. Ahora bien, consideremos el hecho de que tenemos ante nosotros una verdad que no quiero tildar de "absoluta", pero si me gustaría divagar un poco en esa idea que se ha mantenido como el transeúnte que busca de alguna manera trascender, rigorosa sin soslayar y conservando una postura decente. Contar los pensamientos que pasa por nosotros a cada instante considero que es algo imposible, porque cada vez que hacemos consciencia de alguna imagen, estamos obviando todo un manantial de información que podría dilucidar los misterios de nosotros mismos o de otros también ¿por qué no? y es por eso que creer en algo es importante, porque si no podemos contar y guardarnos todo, entonces agarremos algo en particular y transformemoslo en algo real, palpable y que pueda ser admirado para la benevolencia de nuestra integridad. Por muchos años las sociedades se han mantenido en un pie de creencias que buscan un fin común, y es -Trascender- porque aparentemente estamos olvidando que hay una finalidad en esta vida y el presente no parece ser suficiente, sino que además debemos basar todos nuestras acciones y argumentos en un momento que no sabemos cuando llegará y menos si realmente va a suceder, pero allí entra el conflicto de las creencias, en tener la certeza de que algo es, será por siempre y para siempre.
Soy de los que cree que venimos a este mundo no por casualidades, veo la vida como una parada circunstancial donde lo que para mi son evidencias, de que venimos a esta vaina -como decimos en mi país- para obtener de aquí todo lo que podamos, para llevarlo para allá, algunos le dicen "más allá, inframundo, paraíso, la luz, eternidad" realmente existen muchos calificativos para determinar lo que está después de la muerte, y es para mi una noble idiosincrasia basada en cosas escritas y no en lo que nosotros mismos podamos razonar como personas pensantes, que hay que destacar, que para eso estamos hechos. Somos los turistas que vinimos a este mundo a aprender, a obtener conocimiento para depositarlo en esa red donde las personas se conectan, se estacionan, se cercioran de cualquier duda inconsciente, porque si algo fue muy claro el Dr. Freud, es que estamos en presencia de un inconsciente que nos acompaña a diario y por toda nuestra vida, que nos acerca o ahuyenta de situaciones, nos domina en algunos aspectos y lo mas interesante de todo, es que no tenemos poder sobre el mismo.
Nutrimos el universo de conocimientos, aprendizajes, errores, mensajes, imágenes, cultura y tantos placeres que pasan por nuestra cabeza, a veces siento que nos domina esa parte animal cuando estamos frente al desborde de la libido, sea cual sea su naturaleza, participamos en unos pensamientos que no razonan sino que buscan dirigir la conducta para satisfacer necesidades creadas por la fusión cuerpo-mente, necesidades que deben ser apaciguadas de alguna forma, y como seres humanos que somos, hemos diseñado una creencia de que eso está mal, es de otro mundo oscuro, buscando etiquetar lo que es natural, además subyugando a la mujer en su deseo innato de satisfacción, de placer, de poderío, porque hay que estar bien claros de que son las mujeres las que dominan el aparato pensante (a pesar de que sean emocionales), dominan y saben controlar al mundo si se lo proponen, y como a veces su mundo es una cosa, situación, persona o animal, pues, lo hacen y son capaces de ilustrar a cualquiera con sus múltiples capacidades de control rudimentario, cotidiano que para más de uno de nosotros es algo divino y extraordinario, en lo particular guardo una admiración porque demuestra las capacidades asombrosas del cerebro que para el éxito de ellas, les ha servido muchísimo.
La historia no es que no se equivoque, sino que habrán acontecimientos ignorados que no hayan podido además ser participes de un desarrollo trascendental de la especie pero que de alguna u otra forma permanecen en la red mental que poseemos los seres humanos, o como Jung le llamaba "inconsciente colectivo", allí determinamos muchas cosas que no tienen una evidencia física, pero no debemos olvidar que el mundo físico no es nada comparado con el universo que no podremos tocar sino hasta ese momento en que decidamos trascender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario