No eres lo que comes, lo
que predicas, no eres lo que haces y tampoco lo que dejas de hacer, hay tantas
cosas que no eres que el espejo no refleja lo que dices ser, tu cuerpo se salva
por cuestiones físicas pero tu espíritu no, por cuestiones éticas; desde mi silencio callo lo que quiero decirte por la sencilla razón de que tu
miserable ser no lo vale, mis palabras las dejo aquí y es que solo así tendrán
un mejor sentido, aunque tú no lo veas pues no eres capaz de razonar. No eres
lo que crees porque no sabes en que creer y ya con eso define en gran parte de lo que si eres realmente.
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