viernes, 27 de marzo de 2015

Monólogo

Escribir no es que sea una herramienta para drenar, porque de verdad lo es, pero en mi caso no es del todo así; aun recuerdo como es que empecé a hacerlo y es que por amor uno se convierte en el ser más idiota del mundo y a las mujeres parece gustarles en parte esa idiotez tan característica del hombre cuando de verdad deja fluir tanta cosa bonita dentro de sí. Yo no empecé a escribir poesía, realmente escribía cosas que no entendía porque en ese momento me costaba comprender eso de que el sentido del sentimiento era algo unánime y poco democrático, es una sensación de esas donde sientes que te amarran con cadenas y quien te da ese maltrato te sonríe con tanto amor y no te queda de otra que aceptar lo que te dan.

¿Quienes no tienen problemas en su vida? Y es que hasta el mismo Dios los debe tener pues si nos vamos más allá, eso de estar pendiente de todo no es una cosa fácil, mi punto no es meterme con la religión porque no aplico, es un tema delicado y es que a la sociedad no le gusta que uno se meta con su santo, aunque el santo no se ofende, se ofende es el individuo ofendido que responde por su parte y no está mal, de verdad respeto eso, así como respeto todas esas cosas que publican en Facebook, algunas me dan risa, otras de verdad ni las ignoro. Hoy me dio por hablar de cualquier cosa porque en este país cualquier cosa es lo que uno ve cuando sale, hoy he callado mucho ante la muchedumbre porque no estoy en una posición clave para decir lo que pienso/siento, es tanto en un lapso tan pequeñito, la familia dejo de ser pariente para que la sangre corriera sin una lógica genética y para que la razón se perdiera entre el océano divino de la ignorancia.

Las peleas se hicieron tan frecuentes que mi paciencia en un estado de agotamiento, sudó una ultima gota para apagar su sistema, agarrar sus maletas e irse de vacaciones a donde le diera la gana, me dijo muy fuerte "Me voy Leo ¡ya me cansé!" y yo sonriente le dije "tómate el tiempo que desees, calma". Esto de tomar el amor como un principio fundamental de las ideas es algo que debería estudiarse a mayor profundidad pues, que bonito el amor que nos hace hacer tanto por otra persona para el bien de ella y el de uno, porque como uno goza del placer ajeno, nos damos cuenta de la conexión tan majestuosa que existe en nuestro mundo cuando eso sucede. Que linda la vida que sigue cuando todo parece acabar, y que perfecto el tiempo que por cada segundo alguien muere, alguien vive, nos tiene en un equilibrio que para mi no tiene lógica porque dentro de sí, no existe, es como un agujero negro dentro de nuestra percepción superficial de nuestra existencia, allí estamos todos, entre amores que se odian y entre personas que por más que dicen odiarse, muy en el fondo desean abrazarse con soltura y unas cuantas lágrimas.

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