En ese momento se dieron las palabras que pudieron cambiar nuestro panorama, nos equivocamos tanto que erramos en no reconocer, erramos en no reflexionar y darle la razón al tiempo en que la paciencia es una virtud consagrada con la locura de nuestros locos internos. Te espere tanto que mis raíces escriben tu nombre en el suelo, suelo de mi fe, de mi esperanza, fuiste tu.
Gastamos tantos caracteres en algo que no tuvo sentido, me perdí en la terrible idiosincrasia de la rabia, mi coraje se había acumulado por no haber tenido ese pedazo de ti, te sigo esperando.
Me hago viejo y no se donde caerán mis canas, no se donde pararán mis memorias, me hago más tonto, mis lagunas mentales son más frecuentes y aun así te veo nadar en ellas, te quiero con verdades y mentiras, te quiero con errores y problemas, te quise, te querré.
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