viernes, 31 de enero de 2014

¿El fin justifica los medios?

Una vez que justifiquen el vandalismo, nos daremos cuenta que estamos pisando fondo con fervor, con fuerza, sin miedo a las consecuencias, salvo sus excepciones, me incluyo, temo a un futuro lleno de dictaduras con vestiduras democráticas, nos están tomando el pelo de forma humorística y descarada, nos dejaron en el abandono moral, mientras que ellos permanecen en la gran fiesta del eterno banquete, gran y abundante banquete.

Crear una familia dejó de ser rentable desde que la presidencia y su militancia sincronizaron sus lazos, dejando al pueblo ciego y al gobierno hambriento, hambriento de mas, de más poder, tanto poder como fuese posible, tomar medidas tan drásticas que sería "cualquier cosa" para quienes apoyan la bonita ideología del socialismo. Escribo estas cosas por la sencilla razón de que soy un joven que se hace más viejo cada día, pasan los días y maquino cada vez más para construir la estabilidad que mi futura descendencia merece, bajo estos estatutos de conformismos arbitrarios y poco objetivos, me veo en la necesidad de expresar lo que siento y lo que veo. 

El radicalismo no lleva a ningún lado, solo lleva a corrientes circulares que no tienen fin, llevando la imaginación de aquellos al inicio una y otra vez, conteniendo sus ambiciones en una caja de cartón y un plato de granos, obligando al subconsciente a ser omiso ante la autoridad que se conserva y se luce en un dialecto coloquial, torpe y bastante subliminal.

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