Las cosas nuevas siempre han fascinado mi curiosidad, cosas nuevas
que puedan mostrarme el camino a nuevas vías de transición, nuevos caminos,
nuevos suelos, nuevas caras, nuevos nombres, llenar el infinito espacio del
conocimiento habido en nuestra súper maquina llamada Cerebro.
Caerse es una de las cosas que considero más
importantes en las etapas evolutivas de las conductas interpersonales del ser
humano, chocar con tantos obstáculos como sea posible, diferentes entre sí, aprender de ellos
sin arrepentimiento, dejar que sea la vida misma la que enseñe como sobrevivir
a ella.
En honor a mi descaro llegué a irme de mi
aposento, de mi hogar, aventurándome en un camino de circunstancias
desconocidas, dejando que mi psicosis me hablara por todos los medios, dejar
que mi locura fuera la guía para lo oculto, sonreía con la música en mis oídos,
sonreía con el pasar de los paisajes en la ventana de aquel bus, abrazado a mi
bolso lleno de cosas, pesado, reconfortante, ya era parte de mí.
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