domingo, 21 de febrero de 2016

Inalcanzable

En un presente donde mi nombre no suena, y si suena, confunde, mi presencia no es disparatada y tampoco la más decente; mis acciones no son del todo reconocidas y pues que más podría yo dibujar aquí, si mis planes son un completo misterio para mi ¿que quedará para el resto?. El presente corre muy rápido y hasta hace poco me empecé a dar cuenta de ello, valoro cada momento que puedo y ese simple hecho me ha hecho tomar decisiones bastante osadas, alejarme de la virtualidad que absorbía mis emociones, mis ganas, mis energías, mis motivos, mis ideas, vaya que sacaba mucho de mi, mientras que al final de día me dejaba con un ruido espantoso en mi cabeza, no había descanso, no había paz. Por cosas de la vida y de la extraña conducta humana me encuentro solo dentro de mi núcleo familiar, una notable separación de los poderes que sostenían esta superficie, dejando a cada miembro en un pedacito de tierra mental donde cada quien vería que hacer con su vida, por mi parte me he refugiado en libros que me dieran cabida en mundos creados por alguien más, en información que me hiciera poder construir otros universos, conocer el mundo desde otras ópticas que no fueran la mía, enamorarme nuevamente de la mujer de mis sueños, descubrir la veracidad de mis pensamientos, soñar con una vida mejor y enriquecedora, soñar con amaneceres pacíficos y nutridos de mucho amor ¿que hay de malo en eso?

He decidido además enamorarme de mi proyecto de vida, enamorarme de ese objetivo que para nada me parece "inalcanzable", me gusta saber que puedo hacerlo, me emociona el hecho de que me siento capaz de llegar lejos, lograr todas las metas y saber que en cualquier circunstancia, mi mente me dará las herramientas para salir de cualquier obstáculo; considero que ese hecho debería ser ejemplo para las masas, considero que en el presente las personas han optado por amar a seres sin objetivos para luego convertir a los mismos en esos -targets- por excelencia, atascando la visión en un mundo tan pequeño y limitado como es la ignorancia humana, trancandolo en una superficie donde solo pueda haber engaño, disyuntivas dicotómicas, y sin dejar a un lado el mal concepto que tenemos de "paraíso", pues, la felicidad y el amor parecen ser conceptos que no fueron lo suficientemente profundizados como para dar con ellos y tomar las decisiones correctas.

El afan humano de querer exteriorizar y hasta personificar los problemas internos, emociones, sueños, hasta el mismo ser, buscamos en el planeta lo que más se parezca a nosotros, como si se tratase de una proyección bastante narcisista y vaya que peligrosa es, porque estoy seguro que más de uno no quisiera vivir con un clon absoluto de si mismo, hemos olvidado que en la diversidad está la armonía y que en las polaridades siempre estará el equilibrio.

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