jueves, 25 de septiembre de 2014

Invisible

Vida es tragarme las palabras mientras la ira la convierto en energía para sostener tu cuerpo con el mio, vida es saber que contigo la muerte es divina y tan repentina. Te comento y te toco como si el mañana no fuese posible, te quito la ropa como si de la vergüenza se tratase, te amo con cada palabra que te dicen estas manos que inquietas cantan para ti, sonríen para ti usando esos gestos que tanto te gustan y que ganaron el pase a ese paraíso tan íntimo que solo tienes y que me doy el gusto de deleitar.

Mis labios bailan sobre tus senos, danzando con la música que haces cuando disfrutas de lo que te hago, de lo que mi cuerpo quiere hacerle al tuyo; somos dos almas que vinimos a este mundo para encontrarnos y ver que tanto podíamos hacer, que tanto podríamos aprender y que tanto con tan poco podríamos lograr. Nos hemos envuelto en una sola cosa, una cosa que miro en esas fotos cuando sonreímos, intimamos con tanta facilidad que usamos nuestra complejidad a nuestro favor, nos besamos los sexos con suavidad y a la vez con rudeza, manteniendo una postura donde el amor se dibuje en nuestros actos una vez que ahí estamos. Te ríes cada vez que beso tu cuello, te ríes y eso me encanta, disfrutas de cada detalle, de cada motivo que tengo para ti, eres feliz bajo mis actos, bajo mís locuras, bajo todo este manantial de situaciones que hemos construido con el mejor de los propósitos.

LEONARDO BASULTO

No hay comentarios:

Publicar un comentario