He repasado tantas veces temas de tópicos misterioso, temas que dan a pensar tantas cosas, como si camináramos en un laberinto de miles de salidas, salidas que no vemos por la sencilla razón de que nuestros ojos no están lo suficientemente arriba como para siquiera ver un camino, camino por el cual transitar y por ende obtener un mínimo desarrollo, desarrollo que representa un avance, evolución. Entre la mente y la superficie se ocultan verdades, verdades que dicen mentiras, mentiras que en el fondo dicen verdades, así como la vida misma, que oculta muerte, su omnipotente opuesto, magnificando la historia de nuestra existencia, impactando con fuerza nuestro semblante, impactando nuestro modo de ver las cosas, dando golpes tristes a nuestro tiempo, indagando entre nuestros mas susceptibles pensamientos, allí está, dando chasquidos para llevarte a las puertas de la reflexión, o en el peor de los casos, a las puertas del sadismo, enfermo y tan cruel.
Han pasado días desde que me atreví nuevamente a escribir, días en los que me tocó usar la astucia para resolver problemas, alejarme de quienes decían amarme, porque sencillamente, no tienen idea de lo que es amar, me tomé un tiempo para pensar mas de lo normal, me tomé un tiempo para desahogar eso que aun sigue ahogándose, sonriendo y batallando para alcanzar la cima, cima que me atrae, me encanta, sentarme allí y ver todo el horizonte ante mi, modelando para mi memoria, para mi juicio.
Este es un texto en el que dejo salir un poco el fondo de mi peso, es un texto en el que expreso ideas de mínima desfachatez, callo para no hablar y decir todo lo que debo, porque incluso los deberes pueden ser de completa ilegalidad, en este mundo quebrado por el peso de la ignorancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario