lunes, 8 de abril de 2013

Carta de otra vida, de otro amor.

"Te veia mientras te veias en ese espejo, te observabas desnuda, alli de pie sonreias, volteaste hacia mi, me diste un beso y todo se paralizaba en ese abrazo repentino, recuerdo que en mi mente sonreí y me dije «realmente está pasando». Opté por masajear tu cabello hasta llevarte al tren de los sueños, alli dejé que la vida te seduciera a su merced, velaba por tu tranquilidad mientras gozaba de la misma, nuestro amor era una cadena, una paz.

En el mar estuvimos, en la arena reposabamos, el sonido de las olas chocar era tan hermoso como tus gemidos en madrugada, disfrutaba de esos sonidos como no tienes idea, me motivaba el hecho de que disfrutases cada segundo junto a mi, veia un lindo proposito de hacerte feliz, veia un fascinante mundo a tu lado y ¿por que no hacerlo?"

No hay comentarios:

Publicar un comentario